Inicio del viaje a tu marca


Imagínate que te toca la lotería. Mucho, pero que mucho dinero; el suficiente dinero para poder vivir como quieras durante el resto de tu vida cómodamente. ¿A qué te dedicarías? Esta pregunta siempre ha sido tema de conversación con compañeros y compañeras de trabajo. Desconozco el motivo, pero a veces me miraban con los ojos tan abiertos que me asustaba. ¿Qué les sorprendía de mi respuesta? Siempre era la misma, ¡que seguiría trabajando en lo mismo! Después de un trabajo personal muy profundo ya lo sé, realmente me dedico a aquello que me permite utilizar mis fortalezas, me dedico a proyectos y labores alineados con mis valores. El trabajo y la manera en que lo hago son medios para lograr mi propósito.

Tras varios años compartiendo con personas la relación que tienen con su trabajo, me he dado cuenta de que las creencias en el mundo del empleo hacen que en algunos casos no haya relación directa entre los valores personales y el trabajo que realizan. Ni aplican sus fortalezas ni encuentran pasión en lo que hacen. Cuando sientes que el trabajo es un mero trámite para lograr un salario y punto la motivación desaparece, el desarrollo profesional y personal se queda en mera utopía. ¿Qué te impide replantearte tu papel y disfrutar con aquello que haces en tu día a día? ¿El miedo? ¿Te lo has preguntado? El cambio es posible, sólo depende de ti. Annita Rodick (fundadora de The Body Shop) lo resume perfectamente: “Si eres capaz de crear un modo de vida honrado, donde utilices tus habilidades para vivir de ellas, gozarás de libertad y podrás llevar la vida que quieras”.

¿Te atreves a iniciar el viaje?