El arte de ir lentos


Al llegar septiembre llegan también los nuevos y sanos propósitos para el comienzo de curso, pero como dice un sabio refrán español, “vísteme despacio que tengo prisa”.

He aquí donde entra en escena el Kaizen Coaching y su filosofía de que con pequeños cambios se consigue que estos sean más perdurables en el tiempo que cambios más bruscos. Ir más lentos nos ayuda a conseguir introducir los cambios en nuestra rutina diaria sin prácticamente percibirlo. Cuando queremos darnos cuenta, estos cambios ya forman parte de nuestro día a día y nos habrá resultado relativamente sencillo. Un cambio brusco suele suponer un gran esfuerzo inicial que no siempre estamos dispuestos a realizar. Un claro ejemplo es querer dejar de fumar; es más sencillo ir disminuyendo gradualmente el número de cigarrillos que se fuman que dejarlo de un día para otro.

Es importante crear nuevos hábitos o modificar los que ya tenemos pero que no son buenos para nosotros. Los hábitos no son más que hacer cosas con una memoria inconsciente y automática, sin prácticamente pensar en lo que estamos haciendo. Todo esto lo podemos aplicar a distintas áreas de nuestra vida. Otro ejemplo es querer comenzar a hacer ejercicio. Para lograrlo podemos proponernos pequeños retos, como puede ser salir a caminar todos los días durante media hora. Si lo conseguimos, nuestro cuerpo, sabio él, poco a poco nos irá pidiendo más, y sin darnos cuenta estaremos creando un beneficioso hábito para nosotros.

Pasito a pasito es como se comienzan los grandes viajes. ¿Empezamos?IMG_3146