La magia de ser padres


animals_other_dog-family_63764Ser padre o madre es maravilloso, pero también es una gran responsabilidad. Durante la infancia los padres son magos, son reyes, son personas todopoderosas ante sus hijos. Es en esta etapa cuando los hijos más imitan lo que ven. La forma de hablar de los padres, su postura en la mesa, el tiempo ante el televisor, las tareas del hogar, el tiempo de ocio, etc. Comienzan siendo espejos de lo que ven para, poco a poco, ir dándole su toque personal. Todo padre o madre quiere a sus hijos de forma innata, pero nadie nos ha enseñado cómo ser buenos padres.

Podríamos decir que la labor de los padres comienza en su propio comportamiento frente a los hijos. Como ejemplos a seguir, lo ideal es mostrarnos ante ellos de la forma más natural posible, con nuestras virtudes y fallos. Nuestros hijos verán que somos personas cariñosas, pero que no siempre lo hacemos todo bien… y no pasa nada. Si sólo con vernos en el día a día se sienten queridos y respetados, con derecho a fallar y a elegir, habremos dado un paso de gigante como padres.

El siguiente paso es educar de forma activa a nuestros hijos. Para ello es vital calibrar nuestras expectativas. Yo como padre o madre no debo obligar a mis hijos a ser futbolistas, médicos o abogados, sólo porque sean profesiones en las que se gane mucho dinero o porque fueron carreras que nosotros no pudimos seguir. Tenemos la delicada tarea de dejar crecer el talento de nuestros hijos en libertad. Lo ideal sería poner al alcance de nuestros pequeños un balón de fútbol y una raqueta de tenis, una guitarra y una flauta, una cámara fotográfica y un pincel, etc. Es decir, debemos estar ahí, escuchando activamente a nuestros hijos, pues sus palabras (y acciones) nos irán revelando sus talentos.

Como padres queremos que nuestros hijos sean felices, tengan buena salud y sean libres para crecer con ilusiones propias. Para lograrlo debemos alcanzar un delicado equilibrio entre el trabajo, nuestra vida personal, las tareas del hogar y el tiempo de calidad con nuestros hijos. Queremos y debemos buscar tiempo para disfrutar con nuestros hijos, bien sea paseando, jugando, leyendo, viendo una película o incluso cocinando.