¿Cómo hablar con nuestros hijos?


realidadUna de las herramientas más poderosas del ser humano es la comunicación. Pero cuidado, pues la comunicación puede buscar ayudar o hacer daño, puede informar o desinformar, puede engañar, puede confundir. La comunicación que aquí nos interesa es la que hay entre padres e hijos. Si bien el cariño y el amor de los padres son vitales para un crecimiento fuerte y sano de sus hijos, esto no siempre es suficiente. Los padres necesitamos tener empatía a la hora de entender lo que sienten nuestros hijos, sobre todo cuando se encuentran en la adolescencia. Necesitamos permitir que crezcan en libertad, que tengan ilusiones, que cometan fallos por sí mismos, que se den cuenta de que esos fallos no son, ni mucho menos, el fin del mundo.

A la hora de hablar con nuestros hijos hemos de ser asertivos. Debemos decir lo que pensamos, pero sin imponer nuestro criterio ni permitiendo que nuestros hijos abusen de nuestra amabilidad. Lo ideal es encontrar un punto medio en el que razonemos lo que decimos y nunca cataloguemos a nuestros hijos. Si al abrir la nevera se les cae un tarro de cristal al suelo y se rompe, no les diremos que “lo rompen todo”. Algo más natural sería decir “¿te has cortado?” y, después de ver que no ha ocurrido nada grave, pedir que nuestro hijo nos ayude a limpiar, con cuidado, lo que se ha roto.

Una gran herramienta para mejorar la comunicación entre padres e hijos es la Programación Neurolingüística (PNL). El corazón de la PNL dice que “el mapa no es el territorio”. Realidad (el territorio) sólo hay una, pero mapas… hay tantos como personas. En una pareja que está a punto de romper puede ocurrir que el problema se encuentre en los diferentes mapas: él piensa que la culpa es de ella, ella piensa que la culpa es de él. Son mapas diferentes de una realidad en la que la pareja ha podido fallar por múltiples motivos. Un motivo razonable sería que no han sabido comunicarse teniendo en cuenta el mapa del otro. Por eso, cuando los padres aprendemos detalles del mapa de nuestros hijos la comunicación se vuelve mucho más rica y fluida.