Una ventana a nuestro interior


 

chillon

 

En el coaching, como en la vida, utilizamos herramientas para lograr nuestros objetivos. Imaginemos cómo sería comer un cachopo sin cuchillo y tenedor. También es evidente que cada herramienta tiene su utilidad, y de poco nos serviría un tenedor para tomar sopa, por poner un ejemplo. Las herramientas de coaching funcionan cuando se usan con total sinceridad y compromiso, de lo contrario su beneficio será mínimo e insuficiente.

Un ejemplo de herramienta que se usa en coaching es La Ventana de Johari, creada en los años 50 por dos psicólogos americanos. Con ella buscaban mejorar el conocimiento que tiene una persona sobre sus relaciones con los demás. Las antiguas ventanas tenían cuatro cristales separados por una cruz de madera. Supongamos que una de esas ventanas tiene cuatro cristales o cuadrantes desiguales, a los que llamaremos cuadrante público, cuadrante ciego, cuadrante secreto y cuadrante desconocido. Imaginemos ahora que Ana es una coachee a la que hemos sugerido completar su ventana. Le explicamos que en el cuadrante público encontrará lo que los demás y ella ven sobre Ana; que en el cuadrante ciego encontrará lo que sólo los demás ven sobre ella; que en el cuadrante secreto encontrará lo que sólo ella ve sobre sí misma; y que en el cuadrante desconocido se encuentra lo que nadie sabe de Ana, ni siquiera ella misma.

Para darle contenido a cada cuadrante le entregaríamos a Ana una lista de adjetivos, tales como agradable, asertiva, espontánea, inquieta, madura, etc. Ana tendría que seleccionar cinco adjetivos de esa lista. Eso sí, para completar la ventana necesitaríamos que unos cuantos amigos, conocidos o familiares de Ana hicieran lo mismo, evidentemente con adjetivos sobre ella. Los aprendizajes que Ana puede extraer son extremadamente interesantes. Por un lado, darse cuenta de la imagen que transmite, posiblemente sin darse cuenta, a los demás; por otro lado, saber qué es lo que esconde (voluntaria o involuntariamente) a la gente que le rodea. Al final del día será decisión de Ana qué hacer con la imagen que transmite… y si hay cosas que preferiría dejar de ocultar.