Con lo adorable que era de niño


adolescencia

“No sé en qué momento ha dejado de ser el niño adorable para convertirse en este adolescente que se encierra en su habitación”. Este pensamiento es uno de los mayores miedos que tenemos aquellos que somos padres y madres. Algunos ya habréis llegado a vivirlo, otros esperamos aterrados ese momento. Pero nunca es tarde para comprender a nuestros hijos, nunca es demasiado pronto para prevenir estos sentimientos.

Educar es uno de los trabajos más emocionantes y que más alegrías nos dan, pero que a su vez nos llena de responsabilidad y preocupación. En las manos de las familias se encuentra un altísimo porcentaje de la construcción de la futura personalidad de los niños y niñas. Todo el mundo tiene muy claro que en la socialización y en la educación entran en juego varios actores: el grupo de iguales, la escuela, los medios de comunicación, el temido Internet con todas sus herramientas y usos, y por supuesto la familia.

En primer lugar, yo os pregunto si como padres y madres os habéis planteado cómo queréis educar a vuestros hijos. Si habéis pensado en esa fina línea entre cómo les podemos estar inculcando creencias o dejándoles crecer y desarrollarse como personas únicas y genuinas. ¿Cuál es vuestro objetivo como padres y madres? No podemos cambiar a los otros, no conseguiremos todas y cada una de las características que deseamos que nuestros hijos tengan cuando lleguen a la edad adulta. No estamos fabricando máquinas, no lo somos nosotros. Tendrán defectos, los tenemos nosotros. Pero si podemos prevenir conductas sumisas, conductas agresivas, si les enseñamos a perdonar pero sobre todo a perdonarse a sí mismos como personas imperfectas, habremos hecho un gran trabajo. Para conseguirlo, debemos empezar por nosotros mismos. Y sobre todo por una de las habilidades que mejor pueden ayudarnos, la comunicación.

Si conseguimos comunicarnos con nuestros hijos desde el respeto, la comprensión y la asertividad tendremos el camino allanado para solucionar muchos de los conflictos que seguramente van a surgir, es ley de vida. Quien de adolescente no haya tenido algún conflicto con sus padres que tire la primera piedra. En el momento en que nos comunicamos desde la asertividad, desde la empatía, escuchamos activamente a nuestros hijos, estamos previniendo comportamientos y conflictos futuros.

La Caja Azul y Lab Revolución os ofrecen la oportunidad de entrenar esta habilidad. La comunicación es como conducir, necesitamos tener unos conocimientos, pero sobre todo tenemos que entrenarla. ¿Cuándo empezar? Pues ya. El próximo jueves 22 de 18h a 20h en la Calle San Antonio 13, Gijón.

Celebraremos el taller práctico “Comunicación Afectiva y Efectiva”. En esas dos horas trabajaremos la asertividad, la comunicación, la escucha activa y la comunicación de emociones. Lo que no debemos olvidar nunca es que si de nosotros como padres depende que nuestros hijos se relacionen un poquito mejor, y sobre todo se sientan bien y desarrollados, algo tenemos que mejorar. Puede ser la comunicación.

Si quieres recibir más información o inscribirte en el taller no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del mail info@lacajaazul.com o el teléfono 666.718.026 antes del día 20 de enero.

El precio del taller es de 25€. ¿Cuál es el precio de un poquito más de tranquilidad?