Déjate acompañar


acompaña

En el día de hoy hemos tenido una reunión, como muchas otras. Creo que nos pasa como a todos los equipos de trabajo, tras una breve conversación sobre la familia, los amigos, qué tal el día… nos pusimos en faena. Nuestro pico y nuestra pala son los papeles y los bolígrafos, a veces entran en juego los papelitos que pegan por la parte de atrás  y papel continuo (de vez en cuando dejamos volar la imaginación para llamar a la creatividad). Pero la reunión de hoy se tornó en poco ejecutiva y más filosófica.

No es algo que nos preocupa, y os contaremos el por qué.

Si en coaching una de nuestras herramientas son las preguntas para acompañar a la persona con la que estamos trabajando también lo son para nuestro proceso de trabajo diario, para nuestras reuniones y puesta en común. Pues hoy compartíamos nuestras experiencias a la hora de contarles a nuestros amigos, familiares, personas con las que tomábamos café qué hace La Caja Azul. Los tres coincidíamos, el lenguaje no verbal no lleva a engaños, caras de extrañeza acompañadas con frases del estilo: “ahhh, motiváis a la gente”.

Un día alguien nos dijo o leímos por ahí que tenemos que ser capaces de que nuestra abuela entienda a lo que nos dedicamos. Si no lo entienden es que no lo explicamos bien. Pues nuestras abuelas siguen pensando que nos dedicamos “a esa cosa tan rara que no sé cómo se llama, bueno da cursos”. Uno de las frases que más utilizamos es primero entiende y luego hazte entender. Así que al final siempre acabamos explicando este fantástico mundo con ejemplos:

Cuando alguien quiere hacer deporte en ocasiones se apunta al gimnasio, cuando quiere bajar unos kilitos visita al nutricionista. El coach es algo parecido. Cuando quieres conseguir un objetivo puedes establecer tu plan de acción por tu cuenta, al igual que quien sale a correr o decide organizar su propia dieta; o bien puedes llamar a un coach.

El coach te acompañará, no hará el camino por ti. Al igual que tu entrenador del gimnasio no hace los abdominales por ti, pero sabe la mejor postura para que no te hagas daño, sabe qué ejercicios te vienen mejor para tu edad, tus necesidades y te propone un plan. El coach te ayudará y acompañará con sus preguntas, con sus herramientas y tú mismo serás capaz de elaborar tu plan de acción para lograr el objetivo. Al final los coaches buscamos la autonomía en las personas porque creemos en ellas y en todos los recursos que poseen.

Las necesidades de las personas son múltiples. Piensa ese plan que tienes ahora, mejorar tu búsqueda de empleo, superar ese miedo a la hora de hacer una presentación en una reunión, montar una empresa… hay tantos planes como personas en el mundo. Recuerda esa frase que dices en tantas conversaciones y empieza por “un día voy a…”, “tendría que…”. Piensa cuál es tu plan y ahora decide si quieres salir a correr por tu cuenta o quieres que alguien te acompañe. Pero hazlo, estamos seguros que lo conseguirás. Ahora bien, hay que pasar a la acción.