El orden de los factores altera el producto


Hace unos días asistimos a la charla que nos ofreció Sergio Fernández, del Instituto Pensamiento Positivo, en el Coworking Talud de la Ería. De esa charla podemos extraer múltiples ideas, os prometemos que las propondremos a debate en nuevos posts. Hoy queremos tratar el principio SER-HACER-TENER. Principio que compartimos al 100% con Sergio y más autores que tratan el tema. Vamos allá.

El pensamiento que nuestra sociedad ha generado está al revés. Nos han hecho pensar que uno es alguien cuando tiene éxito, dinero, coche, pareja… la vida ideal que nos han mostrado las películas y medios de comunicación. Pero si quieres tener un buen puesto en tu organización es necesario tener las actitudes necesarias para realizar las labores de dicho puesto. Las actitudes son el SER. Si quiero tener mi propia empresa es necesario desarrollar las actitudes que posee un empresario, un emprendedor. Es por eso que en la formación, en los libros y documentos que tratan sobre educación, se da tanta importancia a las competencias; porque las competencias incluyen las actitudes, incluyen el SER. Hemos caído en la trampa que expone Jorge Bucay, “la trampa de la filosofía del consumo es tener para poder hacer y hacer para poder ser”. Una trampa impecable. Dedícate a tener porque, si no tienes no haces, y si no haces no eres. Si pensamos un poquito nos daremos cuenta de que es completamente lo contrario. Conseguir lo que quieres tener es tan fácil y tan sencillo como cambiar nuestra manera de pensar y seguir los siguientes pasos:

  1. Saber quién soy y el objetivo que me marco.
  2. Observar, preguntar, leer, cómo son aquellas personas que han conseguido su objetivo. No es cuestión de envidia, todo lo contrario; es un revulsivo para poder ser similar y conseguirlo. Es tenerlos como ejemplo. Es modelar.
  3. Establecer las acciones para llegar a ello. Focalízate en tu objetivo, establece acciones concretas para poco a poco llegar hasta lo que persigues. El ser pasa al hacer, si no haces no consigues nada. Déjate de decir “tendría que…”, “podría hacer…”, “un día cuando tenga…”. Estás escudándote tras barreras inventadas por ti mismo.
  4. Se perseverante. Como todo en la vida, es más fácil escribirlo que serlo. Cualquier cambio implica un poquito de esfuerzo. Imagínate llegar al objetivo. Recuérdalo para sacar fuerzas de flaqueza en el momento en que necesites motivación.
  5. Un día, sin darte ni siquiera cuenta, llegará el éxito. Y con un entrenamiento de alto rendimiento serás capaz de mantenerlo.

Si seguimos con el mismo paradigma podremos llegar al éxito. Es posible. Pero recuerda: para que el éxito sea sostenible no hay atajos. La felicidad no puede entenderse como haber llegado a algo, sino tener la certeza de estar en el camino correcto. En La Caja Azul podemos ayudarte a conseguir tu objetivo. Déjate acompañar en el proceso. Podrás establecer ese plan de viaje mucho más rápido y con pasos más firmes y seguros.

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