¿Funciona el coaching?


Sherlock

Si nos dicen que Ferrari acaba de sacar un coche que corre a más de 500 km/h podemos pensar que esa cifra es enorme, pero también sabemos que la comprobación es fácil. Bastaría con gastarnos medio millón de euros comprando uno de los 20 Ferraris hechos a mano. Después vamos a un circuito cerrado que permita alcanzar esa velocidad, y le pedimos a Fernando Alonso que conduzca el coche por nosotros. Además tendríamos unos precisos cronómetros para medir los tiempos, pues quién sabe si lo que marca el velocímetro del Ferrari es cierto. Hay una alternativa a este experimento, menos emocionante pero ligeramente más económica: comprar una revista de coches y ver lo que dicen las pruebas.

Una semana después de comprobar la velocidad del Ferrari nos llega una pregunta muy interesante. ¿Cómo sabéis si el coaching funciona? La respuesta no es trivial, existiendo decenas de estudios que buscan, de forma sistemática y cuantitativa, decir si el coaching funciona o no. En La Caja Azul nos hemos sumergido en varios de estos artículos, destacando el trabajo de Theeboom, Beersma y van Vianen (2014), del que hablamos en esta entrada. En primer lugar, los autores definen el coaching como “un proceso sistemático orientado a los resultados, en el cual el coach facilita la mejora de las experiencias y el alcance de logros, en las vidas personal y/o profesional de clientes no clínicos”.

Para mucha gente eso del coaching suena bien, pero son escépticos de su eficacia… más si se tiene en cuenta que en el año 2009 el precio medio por sesión entre 428 coaches era de 237 dólares la hora, precio que en algunos casos llegaba a los 3500 dólares. ¿Pero cómo se mide la eficacia del coaching? Algunos se han basado en el ROI (Return On Interest) que se mide como (beneficios – costes) / costes, variable interesante pero limitada. ¿Cómo se sabe cuánto mérito es del coaching y cuánto de otras variables, como puedan ser el equipo de trabajo o la familia? Además de que no siempre se puede medir el impacto del coaching con el ROI. ¿Qué ocurre con la salud o calidad de vida de los coachees?

Este metaanálisis partió de 107 artículos, encontrando que sólo 18 cumplían las siguientes condiciones:

  1. Contienen datos cuantitativos del efecto del coaching.
  2. El coaching es llevado a cabo por profesionales.
  3. Los coachees corresponden a una población no clínica.
  4. Los estudios se realizaron en un contexto laboral o educativo.

Los resultados se dividieron en las siguientes categorías: rendimiento y habilidades, bienestar, superación de problemas, actitud laboral y autorregulación orientada a objetivos. Estas categorías incluyen tanto variables objetivas (número de ventas) como subjetivas (liderazgo). Tras una exhaustiva descripción del método estadístico elegido, que aquí omitimos, los autores presentaron sus resultados. En la siguiente gráfica reproducimos los más significativos.

Las medidas se presentan dentro de unos intervalos de confianza (longitud de las rayas azules), demostrando claramente que, para todas las categorías, el impacto del coaching es apreciable de forma cuantitativa. Eso sí, las limitaciones que los autores encontraron a la hora de realizar el metaanálisis son:

  1. La mayoría de estudios analizados corresponden a informes escritos por los propios coachees, y se sabe que dichos informes tienden a sobreestimar el efecto de las sesiones de coaching.
  2. No se han tenido en cuenta los efectos del coaching en una persona sobre trabajadores cercanos. Por ejemplo, si tu jefe está en un proceso de coaching para ser más comprensivo y la cosa mejora, está claro que a ti te afecta positivamente, aunque tú no realices sesiones de coaching.
  3. El número final de 18 artículos seleccionados es pequeño.

El artículo concluye diciendo que es momento de cambiar la pregunta de ¿funciona el coaching? por la de ¿cómo funciona el coaching?

Referencias
Tim Theeboom, Bianca Beersma & Annelies E.M. van Vianen (2014) Does coaching work? A meta-analysis on the effects of coaching on individual level outcomes in an organizational context, The Journal of Positive Psychology: Dedicated to furthering research and promoting good practice, 9:1, 1-18, DOI: 10.1080/17439760.2013.837499.