Soy normal. ¿Y qué?


“Conócete. Acéptate, Supérate”

SAN AGUSTÍN

Soy una persona con fortalezas, con áreas de mejora. Meto la pata, me culpabilizo, procrastino, tomo decisiones equivocadas, incluso a veces no soy dueña de mi día y dejo que las emociones se apoderen de mi.

Pues sí soy normal, como tú. Y si estás leyendo este artículo es que te interesa, poco o mucho, este mundo del coaching, te interesa superarte y mejorar en aquello que haces. Te interesa el cambio.

Pues eso es, nadie es perfecto; incluso aquellos que escribimos sobre desarrollo personal y profesional entramos de vez en cuando en el lado oscuro de la fuerza. Si alguna vez te ha pasado esto te quiero dar la enhorabuena. Y te preguntaras cómo es posible que te felicite por ello. Fácil respuesta, porque te has dado cuenta de ello y ese es el primer paso para el cambio, si no fueras consciente de ello no podrías atajar aquello que te preocupa en tu día a día.

Esto nos los oirás a muchos coaches: uno de los primeros pasos para la mejora es el autoconocimiento. En cualquier programación lo primero que hacemos es conocer el contexto en el que vamos a trabajar. Y este contexto aquí eres tú, lo soy yo misma.

Desde aquí lo que te pido es que trabajes fuertemente, con ayuda de bibliografía, con ayuda profesional ese autoconocimiento. Para que sea realmente útil es importante que sea profundo. Y te aviso, no será agradable porque a nadie le gusta enfrentarse a sus demonios. Ahora bien, en el momento en que le pones cara a ese demonio, le pones nombre y le conoces bien sabrás cuáles son sus puntos débiles por donde atacarle y podrás establecer la estrategia para ganar la batalla. Ese enemigo se defenderá y querrá aliarse de hábitos bien enraizados en tu vida, de creencias que te están limitando el avance, de emociones que roban tu energía.

Para realizar el autoconocimiento puedes utilizar diferentes herramientas. Aquí te propongo una. Teniendo en cuenta que este es un post no se centra en una categoría concreta te propondré La Rueda de la Vida. ¿La conoces? Si no es así puedes descargarte el modelo en este link.

Esta herramienta nos ayuda a tener una visión general de cómo vemos nuestra vida en este momento y detectar aquello en lo que nos gustaría mejorar. Es muy sencilla, puedes hacerla de forma totalmente autónoma. Coge dos bolis o lápices de diferente color.

  1. Como ves hay 8 áreas diferentes. Lo que tendrías que hacer es valorarlas de 1 a 10 con uno de los colores. Siendo 1 la puntuación más baja y 10 la más alta respondiendo a la siguiente pregunta. ¿Cómo valoras tu vida actual en cada una de las áreas?
  2. Una vez valorado une los puntos. Si echaras a rodar esa rueda ¿cómo lo haría?. Estoy segura que algún pico tiene y más que una rueda parece una estrella.
  3. Ahora toca decidir. Coger el otro color y, teniendo en cuenta la puntuación actual plantearte cómo te gustaría que saliera esta rueda dentro de un año. Haz el mismo proceso que en tu valoración actual.
  4. ¿Quieres algún cambio en tu vida? ¿En qué área? ¿Por dónde quieres empezar? Puede ser por aquella que te resulte más sencilla, por aquella que te parezca más importante para conseguir tus objetivos personales o profesionales. Eso sí, poco a poco, empieza por una o dos no vayas a asumir demasiado trabajo.

Ahora solo nos queda perseverancia, definir en palabras nuestro objetivo, ponernos fecha y acciones; y claro, empezar (no lo dejes para el lunes, para enero… o sí o no tú decides)

En ese camino es posible que vuelvas a meter la pata, a procrastinar, que salgan a relucir los hábitos menos favorables, a que las emociones sean las que se apoderen de tu día. Perdónate y sigue adelante. No somos perfectos y tenemos momentos de flaqueza. Lo importante es que esos momentos no sean los que te den una disculpa para dejarla de lado, pon a prueba tu nivel de automotivación. Es tu batalla y solo hay un vencedor: o ganas tú o gana tu demonio ¿te vas a dejar vencer?