El trabajo, todo un juego.

trabajo juego

¿A quién no le gusta jugar? Debe ser que sigo siendo muy niña y me lo paso bomba jugando. Estoy segura que cuando os juntáis el grupo de amigos un fin de semana de relax sacáis ese juego de mesa que tanto os gusta, las cartas, dominó o quizás os inventéis algún vosotros mismos.

Pues imagínate hacer eso en tu trabajo, imagínate que vas a un curso de formación y de repente se inicia un juego. Eso es lo que me pasa a mi continuamente. Cuando me pongo a diseñar un nuevo taller o curso, mi cabeza empieza a dar vueltas, a veces surgen en mi ideas de lo más absurdas basadas en pelis, series o juegos infantiles. Y cuando los pongo en marcha no solo me lo paso bien yo, os lo puedo asegurar.

La diferencia entre el juego del niño, el juego del fin de semana con amigos y el que lleva a cabo La Caja Azul es que esas ideas más o menos absurdas que se me ocurren tienen un objetivo. Algo que se ha utilizado y he utilizado desde hace muchos años en las actividades de educación no formal de las que he formado parte. Siempre hay una diferencia entre lo que es un mero juego que tienen un objetivo lúdico o el juego con objetivos pedagógicos. Ahora lo podemos llamar “gamificación” Yu-Kai Chu, uno de los grandes gurús de la gamificación la define como: “obtener todos los elementos divertidos y adictivos que se encuentran en los juegos y aplicarlos a la vida real y actividades productivas.”

Cada vez se ve más el uso de esta técnica para generar compromiso y fidelizar a clientes como fórmula de marketing. Y se está introduciendo en los recursos humanos. Todos hemos pasado por procesos de selección donde valoraban nuestro perfil a través de dinámicas, pues algo parecido.

Y por qué me gusta utilizar la gamificación en mis trabajos. Pues son varios los motivos:

INFOGRAFIA GAMIFICACION

  1. Crea un “laboratorio”, quiero decir, que se crea un espacio no real donde cada persona ejerce un rol y pone en práctica lo que estamos trabajando, lo que ayuda además a ofrecer un magnífico feedback.
  2. El ambiente es mucho más distendido y participativo. Cuando además trabajamos aspectos tan personales como lo hacemos en el coaching, hacerlo en ese ambiente y en el contexto teatralizado provoca mayor relajación y ayuda a la persona a reflexionar. El trabajo más personal ya lo dejamos para otro momento.
  3. Engancha a los participantes. La motivación es alta, muy alta. No es una motivación extrínseca sino que sale desde dentro, queremos más, el tiempo vuela y además aprendemos. La recompensa es la propia actividad.
  4. El uso del mundo virtual provoca que la persona se enfrente a sus mayores miedos y creencias. No es la vida real, participamos y entrenamos sin miedo a perder nada, lo que nos ayuda a prepararnos para posibles situaciones reales. No existe el fracaso.
  5. Fomenta la reflexión, participación y creatividad en el equipo. Se genera un compromiso con el grupo ya que tienen el claro objetivo de ganar (al otro grupo y subir los niveles en el juego). A todos nos gusta ganar ¿no?
  6. Y sobre todo, jugando, pasándolo bien, el cerebro retiene mucho mejor toda la información.

De todas maneras, no todo es tan sencillo. Debemos volver a ser niños, disfrutar del juego, a veces tengo que admitir que me encuentro con ese perfil “yo no juego”, pero si vamos con mente abierta y nos animamos el resultado será más productivo que cualquier sesión formativa tradicional.

Así que si quieres saber cómo poder entrenar habilidades a través de los juegos solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y abrimos La Caja, esta vez de los juegos. Porque cada vez existe más documentación que aporta la base para decir que a través de la Gamificación:

  1. Se incrementa la productividad.
  2. Mejora el trabajo en equipo.
  3. Mejora la comunicación.
  4. Aumenta el compromiso con la empresa.
  5. Se incrementa la motivación, la creatividad y por tanto la resolución de problemas.

Todo dependerá del objetivo que necesites. Tú cuéntanoslo y nuestra cabeza empezará a volar.