Mi rincón. Capítulo 1: Adaptarse o morir

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Hoy puedo decir, gritar “he sobrevivido”. Esa ha sido la frase que dije esta mañana y me lleva acompañando todo el día. He sobrevivido al horrible mes de septiembre de la madre trabajadora. Y te lo voy a contar. Empiezo por el principio para ponerte en situación.

Desde hace un par de meses estoy colaborando con Century21 Rentalo. Es una agencia inmobiliaria en Gijón; pertenece a una amplia red de agencias que tienen un modelo de negocio de lo más interesante. Mi rol en la agencia es la de formar parte del equipo de recursos humanos. Es un puesto freelance donde sigo trabajando en mis proyectos de La Caja Azul y donde pongo al servicio de todos mis compañeros mi experiencia en el trabajo con personas tanto en formación como en coaching. Muy interesante, la verdad.

Durante el verano se inició el primer cambio, laprimera adaptación. Mi familia vive en Gijón, yo no. Vivo cerquita, pero no es Gijón. Por lo que durante el primer mes hicimos maleta y nos fuimos de okupas a casa de mis padres. Allí podíamos estar más tranquilos sabiendo que la peque de la casa no tendría que pegarse el madrugón en sus vacaciones, y además yo podría centrar más fácilmente mi proceso de integración a la empresa. El primer zas en toda la boca: pensamos que estamos solucionado un problema y causamos otro, a finales del mes de agosto la peque dijo que no podía más, ella no sabía exactamente lo que le pasaba- Yo os puedo asegurar es que conocí lo que es una niña amargada. Así que nada, volvimos a hacer maleta y para casita. Todos debimos readaptarnos y como yo le dije ” vamos a tener que hacer algún esfuerzo, el tuyo será madrugar más”.

Pero el siguiente cambio vino en septiembre con la vuelta al cole. Seguía  trabajando en Rentalo, tenía 2 días de formación de un nuevo taller (experimento total) y un proceso de consultoría de un plan estratégico. Si, mes cargadito. Pero no te puedes imaginar lo que supone dejar a la peque a las 9.15 en el cole, que salga a las 13.15 y trabajando a 35 minutos (según el tráfico). No sé lo que tu opinarás, pero creo que es necesario que le demos una vuelta más a la conciliación. Nos quejamos del verano, que no tienen clase, que no sabemos que hacer con los más jóvenes de la casa. Pero al menos a mi, no sé si te pasa a ti, mi verdadero problema viene en el mes de septiembre. La respuesta siempre es la misma, no te queda más remedio que contratar a alguien. Yo me pregunto ¿hay otra solución? Pues sí, yo lo tengo clarito.

Admito que, independientemente de mis cambios y reorganizaciones mentales tengo suerte. Puedo organizar mi horario sin problema, gestiono mi agenda, soy dueñade mi tiempo. Aunque realmente la dueña de mi tiempo es ella, la que va al colegio. Eso no le pasa a la gran mayoría de las que hemos decidido ser madres.

Soy dueña de mi tiempo. Aunque realmente la dueña es la que va al colegio.

 

Así que desde aquí, desde este pequeño espacio que me he construido, inicio con este primer capítulo una nueva fase de mi blog: Mi rincón
. Y este es mi primer tomate mental, porque para mi los tomates mentales son reflexiones que surgen por mi cabecita, que quiero compartir, pero que la solución la tendrá cada uno en su casa, en su cabeza, en su realidad. Yo no tengo soluciones mágicas, no soy maga y no pretendo serlo. Con este capítulo me quiero escapar un poco de las entradas más o menos técnicas, siempre refiriéndome a aspectos  profesionales y dejar más al descubierto mi lado más personal.

Así que si has llegado hasta aquí, gracias. Si te ha gustado me alegro, si me lo cuentas mejor. Si no te ha gustado, lo siento, no puedo gustar a todo el mundo y no todos los días estoy inspirada, si me lo cuentas también estaría bien. Si te pasa lo mismo, o te ha pasado ¿por que no me cuentas lo que has hecho tú? a lo mejor me das ideas para el próximo septiembre, aún me quedan varios años para entrenar la supervivencia.

Nos leemos pronto. Un saludo.